José Luis Tendero (VALORES):«No cuestionamos en ningún caso el talento profesional de Marc Giró ni el formato de su programa nocturno, sino la vulneración de la ley al emitir anuncios con un manifiesto e innecesario contenido sexualizado en horario infantil y de protección reforzada»
Santander, 18 de agosto de 2026.
El partido político VALORES, a través de su Secretario Nacional de Política Territorial y Presidente de VALORES Cantabria, José Luis Tendero, ha presentado en el día de hoy una formal denuncia y escrito de queja ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y el Jurado de la Publicidad de AUTOCONTROL exigiendo la retirada inmediata del horario diurno y protegido de la campaña promocional de la nueva temporada del programa ‘Cara al Show’ (laSexta / Atresmedia).
La formación política ha querido dejar meridianamente claro desde el primer momento que esta acción administrativa y de autorregulación no va dirigida en ningún caso contra la figura del presentador Marc Giró, ni pone en duda su competencia o trayectoria profesional, ni juzga el contenido o la libertad de emisión del programa que encabeza en su espacio nocturno de entretenimiento (late night).
La motivación de la denuncia radica de forma exclusiva en el incumplimiento flagrante de la normativa sobre protección de menores en la televisión en abierto, al emitir durante la franja diurna y de protección reforzada un anuncio que contiene un elevadísimo grado de sugerencia y lenguaje erótico implícito.
Insinuaciones explícitas en horario infantil
El spot promocional en cuestión muestra imágenes en las que se manipulan piezas de fruta en clara alusión a actos y anatomía erógena (acariciar el rabo de dos peras evocando pezones o pechos humanos, verter leche condensada sobre la punta de un plátano, acariciar el interior de una papaya, o la presencia de un hombre desnudo de torso y sudoroso en primer plano), acompañado de expresiones de doble sentido de índole erótica.
Desde VALORES se subraya que, si bien este tipo de recursos satíricos o humorísticos pueden resultar comprensibles dentro del tono de un programa nocturno destinado a un público adulto, su difusión continuada como pieza publicitaria en franja diurna vulnera de forma directa los derechos de la infancia.
Fundamentos de la denuncia
La queja formal registrada ante los organismos reguladores se fundamenta en la legislación vigente:
Ley 13/2022, de 7 de julio, General de Comunicación Audiovisual:
Artículo 99: Prohíbe de forma taxativa la emisión en el Horario de Protección General (de 06:00 a 22:00 horas) y en sus tramos de Protección Reforzada de contenidos o imágenes que puedan perjudicar el desarrollo físico, mental o moral de los menores.
Artículo 124: Exige explícitamente que la comunicación comercial audiovisual no produzca un perjuicio moral o psicológico a la infancia, prohibiendo la hipersexualización o la exposición de conceptos no aptos para su grado de madurez.
Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad: En relación con la protección de los valores constitucionales y el respeto a la juventud en los mensajes comerciales.
Código de Conducta Publicitaria de AUTOCONTROL: Especialmente en sus normas relativas a la adecuación del mensaje publicitario en medios de acceso general y protección del menor.
Exigencia a Atresmedia y laSexta
En palabras de José Luis Tendero, «la protección de nuestros niños y jóvenes debe estar por encima de cualquier estrategia comercial o publicitaria. Respetamos la libertad de producción y el trabajo de los profesionales de la televisión en sus franjas correspondientes, pero exigimos a Atresmedia y a laSexta el mismo respeto hacia las familias y hacia la ley. Un contenido de alta carga erótica e insinuación sexual, por muy metafórico que pretenda ser, no tiene espacio a la hora de la comida o a las cinco de la tarde».
VALORES insta a la CNMC a incoar el correspondiente expediente y requerir a la cadena la inmediata reubicación de la promo a la franja nocturna (de 22:00 a 06:00 horas), donde su público objetivo y la edad de la audiencia se ajusten de manera responsable a la naturaleza de dicho contenido.
I. Denuncia y firme repulsa ante la lacra de la violencia y los delitos sexuales
Desde Valores Cantabria —cuyos principios se asientan sobre la dignidad inviolable de la persona humana, la justicia y la solidaridad—, queremos sumarnos a las muestras de rechazo y solidaridad de la sociedad cántabra en general, y mostrar nuestra más profunda conmoción, indignación y dolor ante los preocupantes episodios de violencia, abusos y agresiones sexuales que han sacudido a nuestra comunidad autónoma en los últimos días.
Los datos recientes y las tragedias humanas que hay tras cada titular —desde el alarmante incremento general de los delitos sexuales en Cantabria hasta la explotación de menores bajo la tutela del sistema de protección, pasando por los dolorosos casos de violencia machista y abusos en el entorno familiar— no son meras estadísticas: son vidas quebrantadas, familias destrozadas y un síntoma inequívoco de una quiebra moral y social a la que no podemos ni debemos acostumbrarnos.
Desde los principios del humanismo cristiano, afirmamos rotundamente que toda persona posee una dignidad sagrada e inalienable. Cualquier forma de violencia, abuso, explotación o sometimiento sobre la mujer, los menores o los más vulnerables constituye una vulneración directa de este principio fundamental y merece la condena más firme, sin ambigüedades ni paliativos.
II. Apoyo incondicional a las víctimas y a sus familias
A todas y cada una de las víctimas, así como a sus familias y seres queridos, les trasladamos nuestro abrazo más sincero, nuestra cercanía y nuestra solidaridad incondicional.
No estáis solos. La sociedad cántabra debe ser un escudo de protección y un espacio de acogida para quienes han sufrido el trauma de la violencia. Reiteramos nuestro compromiso de garantizar que los servicios de atención psicológica, jurídica y social reciban los recursos necesarios para ofrecer un acompañamiento integral, rápido y humano, evitando en todo momento la revictimización y asegurando que la justicia actúe con la máxima severidad y eficacia.
III. Reflexión y llamado a la clase política y a la sociedad
La gravedad de la situación exige que la clase política de Cantabria y de España esté a la altura de las circunstancias. No es momento para el atrincheramiento ideológico ni para el uso partidista del dolor de las víctimas.
Desde Valores Cantabria hacemos un llamamiento firme a todas las fuerzas políticas a asumir una responsabilidad colectiva basada en los siguientes compromisos:
Unidad institucional y altura de Estado: debemos elevar el debate político por encima de la confrontación diaria y alcanzar pactos autonómicos y nacionales firmes contra la violencia sobre la mujer y la explotación infantil.
Protección prioritaria de los menores: es urgente e inaplazable auditar y reforzar los sistemas de protección de menores en Cantabria. Que un menor bajo tutela pública sea víctima de redes de explotación sexual es un fallo sistémico inaceptable que exige medidas inmediatas de fiscalización, seguridad y amparo.
Refuerzo de la Justicia y las Fuerzas de Seguridad: dotar a los juzgados de Cantabria y a los cuerpos policiales de los medios humanos y materiales necesarios para agilizar los procesos judiciales, garantizar medidas cautelares efectivas y evitar la impunidad.
Reconstrucción educativa y ética: la respuesta no puede ser solo penal o policial; debe ser profundamente cultural y educativa. Necesitamos educar a las nuevas generaciones en el respeto mutuo, el valor de la vida humana, la corresponsabilidad y la cultura del cuidado, combatiendo la banalización del sexo y la violencia a través de las redes sociales y el consumo temprano de pornografía.
Cantabria merece ser un territorio seguro, justo y cimentado sobre el respeto a la vida y la integridad de cada uno de sus ciudadanos. Nos comprometemos a trabajar sin descanso, desde la política con alma y al servicio del bien común, para que la dignidad de la persona vuelva a ser el centro indiscutible de todas nuestras leyes e instituciones.
Mañana, 28 de julio, los cántabros volvemos la mirada a la Casa de Juntas de Puente San Miguel para rememorar aquel histórico 1778 en el que los valles de nuestra tierra unieron sus destinos en busca del bien común. Desde Valores, nos sumamos a la conmemoración del Día de las Instituciones de Cantabria con el orgullo de quienes reconocen en nuestra historia un mandato de convivencia, justicia y soberanía democrática.
Sin embargo, desde los principios del humanismo cristiano que guían nuestra acción política, entendemos que el autogobierno no es una mera estructura administrativa ni una trinchera partidista, sino una vocación ética de servicio orientada a proteger la dignidad inalienable de la persona y a fortalecer a la familia como célula básica de nuestra sociedad.
La fidelidad a nuestro legado nos exige mirar de frente la realidad de Cantabria y abordar con valentía los problemas acuciantes que atenazan el presente y amenazan el futuro de la comunidad. Hoy asistimos con preocupación a un modelo de gestión que olvida lo fundamental: poner a la persona en el centro de todas las decisiones públicas.
Por ello, asumimos el compromiso de impulsar una transformación profunda en los pilares esenciales de nuestra tierra.
Hoy asistimos con profunda preocupación a la deriva de un modelo económico agotado, marcado por la continua pérdida de industrias históricas y la fuga de empresas, situaciones que ahogan el dinamismo de nuestras comarcas y privan a las familias de empleos estables y de calidad. Esta desindustrialización es el síntoma de una gestión desconectada de la economía real y del trabajo bien hecho.
Reivindicamos una sanidad pública verdaderamente humanizada, donde la protección de la vida y el cuidado de los más vulnerables sean la prioridad, fortaleciendo de forma urgente la atención primaria y la medicina en el entorno rural, garantizando una atención digna y rápida a cada vecino, viva donde viva.
Exigimos una educación de excelencia asentada en el mérito y el esfuerzo, que respete escrupulosamente la libertad de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y garantice a nuestros jóvenes la formación sólida que necesitan para no verse obligados a abandonar su tierra.
Asimismo, urge responder a la crisis del acceso a la vivienda, un obstáculo dramático que frena los proyectos vitales de la juventud y el desarrollo familiar; se requieren medidas fiscales efectivas y vivienda accesible que devuelvan el arraigo y la certidumbre a los hogares cántabros.
Paralelamente, asumimos el reto medioambiental desde el principio de custodia de la Creación. El cuidado de nuestro excepcional entorno natural —nuestros valles, montes y litoral— exige una gestión responsable y equilibrada, alejada del ecologismo ideológico y punitivo que asfixia a nuestros ganaderos y agricultores. Debemos proteger el patrimonio natural que hemos heredado garantizando a la vez la viabilidad del medio rural y la sostenibilidad socioeconómica de sus gentes.
Esta labor exige un cambio radical en la manera de gobernar. Reclamamos una gestión pública rigurosa, austera y transparente, tanto a nivel autonómico y provincial como local. Cantabria debe vertebrarse desde la cooperación leal con sus 102 municipios, descentralizando recursos para reactivar la economía de nuestras comarcas, combatir la despoblación del interior y dotar a las entidades locales de los medios necesarios para servir a sus ciudadanos.
Ante los grandes desafíos de nuestro tiempo, la política debe recuperar su sentido noble y ponerse al servicio del prójimo. Cantabria cuenta con el activo más valioso: la fortaleza, la fe y la capacidad de trabajo de su gente. Desde Valores trasladamos a todos los cántabros —a quienes habitan nuestros valles y costa, y a quienes nos representan desde el exterior— un caluroso saludo y un mensaje de firme esperanza. Con principios firmes, verdad y dedicación, estamos determinados a construir una Cantabria próspera, justa y con alma.
«Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace«. Este dicho popular podría aplicarse, de manera general, a la realidad de la clase política de España, y por extensión de Cantabria, más interesada en demostrar quién dice el mayor insulto, quién lo dice más alto, o quién se lleva el gato al agua en una disputa, que en atender y escuchar a la ciudadanía y buscar el bien común, fin último de la actividad política por excelencia. Cuando esta situación ocurre en un municipio relativamente pequeño, donde todos se conocen, y donde las rencillas y peleas personales se llevan a los plenos de un Ayuntamiento, convirtiendo la vida política en un auténtico despropósito de acusaciones y ofensas entre vecinos, suele ocurrir que la política se convierte, a falta de una palabra mejor, en un puro chiste.
Y eso mismo está ocurriendo en Laredo, y más específicamente, en los últimos días donde la polémica entorno a la remodelación del paseo marítimo ha llegado a su clímax con la orden del MITECO de levantar parte del citado paseo, si no se aceptan las condiciones marcadas por Costas y por el propio MITECO para aprobar el presupuesto de su remodelación. Y lejos de explicar de manera sencilla y clara a la ciudadanía cuál es el problema de fondo y de base, y mucho menos lejos de intentar llegar a acuerdos de mínimos que busquen una solución que satisfaga a todas las partes, los políticos de nuestro municipio se han enzarzado, como es su costumbre habitual, en vídeos de redes sociales, declaraciones y ruedas de prensa y escritos en los medios de comunicación donde se ponen a parir los unos a los otros, se echan las culpas y hablan de cosas que la inmensa mayoría de la gente no entiende, aparentando ser «políticamente correcto».
Desde VALORES Cantabria, lamentando profundamente lo que está ocurriendo en nuestra villa pejina, queremos de una manera sencilla y clara, aclarar cuál es exactamente el problema de fondo, por qué se han rechazado las condiciones impuestas por Costas, a fin de que nuestros convecinos puedan saber de qué se está hablando cuando se habla del problema con el paseo marítimo.
Para entender dicho problema, hay que remontarse a finales de la década de los 80, principios de la década de los 90 del pasado siglo. En aquellos tiempos, y gobernando en Laredo Juan Ramón López Revuelta, del PSC-PSOE, se construye y se inaugura el actual paseo marítimo. En aquella época, no se tenían en cuenta a la hora de diseñar y construir los paseos marítimo la dinámica de las mareas, ni muchísimo menos se hablaba del hoy reincidente «cambio climático». Parte de este paseo marítimo se construyó, como bien sabemos los vecinos y vecinas de Laredo, y todos nuestros visitantes y amigos, en lo que hoy se ha convertido en el tramo de la discordia: entre lo que se conoce como la esplanada del cine de verano y la zona de Carlos V, pasando por la desembocadura del río Mantilla.
Y aquí es donde está el verdadero «tema de la apotema«, como decíamos en el colegio. Este tramo está mal construido desde su origen. En primer lugar, es un tramo construido sobre lo que se denomina «Dominio Público Marítimo-Terrestre», es decir: sobre un suelo que, legalmente, pertenece al mar y a nuestra amada playa de La Salvé.
Antes de la construcción del paseo, el río Mantilla bajaba de forma natural y desembocaba en el mar. Al construirse el paseo, el cauce del río se quedó encajonado, y se canalizó de manera artificial. El paseo marítimo cortó la salida natural del agua al mar y, por extensión, de todo lo que el río arrastraba consigo: arena, ramas, etc.
Cuando coinciden 3 factores naturales como son las lluvias, la marea alta y el oleaje, algo que «casi nunca ocurre en el Cantábrico» (modo ironía), el tramo entre el cine de verano y Carlos V se convierte en una absoluta trampa: el rio Mantilla baja lleno de agua buscando la salida al mar, la marea alta y las olas empujan el agua desde el mar hacia el interior, hacia la playa, y el paseo actual impide, debido a su construcción, que el río desagüe correctamente y que el mar fluya de manera natural.
Como consecuencia, el agua no tiene por dónde salir, el sistema de bombeo y canalización actual colapsa, y toda la zona se inunda de manera sistemática, afectando a garajes, comercios, viviendas, y todo lo que esté en primera línea de playa.
Tan sencillo como eso. Ahora cabe preguntarse por qué en los más de 30 años que tiene el paseo marítimo de Laredo nadie, absolutamente NADIE, lo ha visto venir… Porque sufrirlo, se lleva sufriendo desde su inauguración. Y eso que en el año 2020 toda la Corporación Municipal apoyó la moción presentada por Unidos X Laredo para reformar el paseo, que ya en aquel entonces se caracterizaba por su mal estado de conservación. Y ni aún así.
Saltamos a 2025. El Ayuntamiento de Laredo, presidido por Miguel González, presenta un ambicioso proyecto para remodelar el paseo marítimo. Este proyecto, en teoría, está 100% subvencionado y no le va a costar a Laredo ni un euro. Para Costas, y el MITECO, la única solución posible para solventar el problema existente con el río Mantilla, que es grave, es renaturalizar la zona. Su plan ideal pasa por eliminar esa barrera de hormigón para que el río Mantilla pueda volver a desembocar en el mar de manera natural, en forma de estuario o marisma, y que las dunas vuelvan a su sitio.
Pero esa idea no encaja del todo en el proyecto presentado, y desde el Ayuntamiento se mantiene la propuesta inicial. Costas en este caso, opta por decir que dan el visto bueno siempre y cuando se acepten una serie de condiciones, que se resumen en la clausula de la discordia:
Costas introdujo una clausula por la cual se obligaba al Ayuntamiento a firmar que, en caso de inundaciones (que las iba a haber), en caso de daños (que los puede haber), o en caso de que el río Mantilla se desbordase e inundase o dañase los edificios de la zona, el único responsable civil y económico sería el Ayuntamiento de Laredo al 100%.
Y aquí es dondeempieza la trifulca: desde el Ayuntamiento se argumenta que habría que aceptar las condiciones de Costas de forma provisional para no perder una subvención y un proyecto de reforma de más de 15 millones de euros que, a la larga, solucionaría el problema del río Mantilla mediante la realización de una serie de obras de ingeniería modernas.
Para la oposición, firmar ese documento es una temeridad económica para Laredo. Si un temporal destroza el paseo o si el rio Mantilla inunda los garajes de la zona, las indemnizaciones millonarias a los vecinos y las reparaciones del paseo las tendrían que pagar los laredanos con sus impuestos, eximiendo al Estado de su responsabilidad en una zona que es de competencia íntegramente estatal. Por otra parte, denuncian que el proyecto técnico que supuestamente iba a arreglar el río Mantilla ni siquiera estaba redactado definitivamente ni presupuestado al 100%.
En resumen: el tramo entre el cine de verano y la plaza de Carlos V está en el punto de mira porque es un obstáculo artificial que choca contra el mar y tapona un río.
El Ministerio exige tirarlo porque el Ayuntamiento (por decisión del Pleno) se negó a firmar un contrato donde el municipio asumía el 100% del riesgo de que esa zona se inunde o se rompa. Ahora, Laredo se encuentra atrapada entre el miedo a un derribo forzoso y millonario que partiría el municipio en dos, en el caso de que no haya acuerdos entre todos los grupos. Siendo así, Costas aplicará la ley estrictamente y obligará a derribar los 20.000 m² de paseo para devolver el suelo a su estado natural, con un coste de obra que, según Miguel González será de más de 4 millones de euros. La alternativa, sería la firma de un acuerdo que los partidos de la oposición consideran una «hipoteca suicida» para las arcas públicas.
Pero, ¿por qué el Pleno se opuso a firmar esas condiciones? Es importante saberlo. Tres razones fundamentales que no se ha querido que trasciendan, y que han quedado ocultas entre insultos y despropósitos:
Inasumibilidad del riesgo económico: Para los grupos de la oposición, es inviable que un Ayuntamiento asuma la responsabilidad patrimonial total de un riesgo hidráulico estructural que es de competencia estatal. Un temporal severo podría provocar reclamaciones millonarias capaces de hipotecar las arcas municipales.
Falta de informes jurídicos: Se censuró con dureza que el alcalde pretendiera que el Pleno aprobara un compromiso de tal trascendencia legal sin un informe vinculante de la Secretaría General del Ayuntamiento que aclarase el alcance de las obligaciones que se contraían.
Defensa de la legalidad procedimental: Grupos como Unidos x Laredo llegaron a registrar ante la propia Demarcación de Costas el resultado negativo del Pleno, acusando al alcalde de intentar ocultar el rechazo mayoritario mediante solicitudes de ampliación de plazos no consensuadas, exigiendo transparencia respecto al iter administrativo del expediente.
Pero en lugar de sentarse todas las partes, dialogar, y buscar una solución común, el frente marítimo de Laredo se encuentra bloqueado en una tormenta perfecta:el alcalde acusa a la oposición de «irresponsabilidad institucional» y de provocar de forma inminente la pérdida de inversiones y la demolición del paseo; por su parte, la oposición se planta al considerar que el condicionado del Ministerio es una «trampa» que busca obligar a Laredo a pagar los platos rotos de las competencias estatales sobre la costa.
Y en medio de toda esta pelea de gallos, el pueblo de Laredo ve cómo, una vez más, la visión única de Laredo como un municipio turístico y no un municipio donde se vive y se convive durante todo el año, perjudica al bien común en aras de un escaparate publicitario.
Que cada cual reflexione y saque sus propias conclusiones.
Con motivo de la celebración el Día del Padre, nos alejamos un instante del ruido comercial para realizar una reflexión necesaria sobre una figura que es columna y raíz de nuestra estructura social.
Desde la mirada del humanismo cristiano, la familia no es un contrato de conveniencia, sino el lugar primero de educación y desarrollo. Es el santuario donde el niño descubre quién es y cómo debe tratar a los demás. En este espacio, la madre y el padre no son competidores, sino complementos esenciales. Cada uno aporta un matiz, una fuerza y una sensibilidad que, unidas, ofrecen al hijo un mapa completo para navegar la vida.
Es evidente que nuestra sociedad ha cambiado. Las medidas legales y el auge de movimientos feministas han buscado, con justicia, la protección y el empoderamiento de la mujer. No obstante, en este camino de transformación, debemos evitar que la figura del padre quede relegada a un segundo plano o que se menosprecie su valor antropológico.
Analizar esto no es una crítica a la igualdad, sino una llamada a la cordura: un padre no es un invitado de piedra ni un actor secundario. La realidad nos muestra que una figura paterna sana y presente es un pilar insustituible. Su desdibujamiento en el relato público o legal no solo afecta al hombre, sino que debilita el equilibrio emocional de las nuevas generaciones.
Hoy, la verdadera autoridad del padre se manifiesta a través de la corresponsabilidad. Ser padre en el siglo XXI no significa «ayudar» en casa; significa ser coprotagonista de la vida diaria. La involucración en la vida cotidiana de los niños —desde el baño nocturno hasta la reunión escolar, desde el consuelo tras una caída hasta el apoyo en los deberes— es donde se forja el vínculo indestructible.
Cuando un padre asume con alegría su papel en las tareas del hogar y en la crianza, está educando con el ejemplo. Está enseñando a sus hijos que el amor es servicio y que la familia es una comunidad donde todos cuidan de todos. Esta presencia constante en lo pequeño es lo que construye una base sólida para el desarrollo de los niños.
El padre es quien, a menudo, tiende el puente entre el nido del hogar y el desafío del mundo exterior. Es quien enseña el valor del esfuerzo, el respeto a los límites y la seguridad de saberse protegido. Por eso, reivindicar al padre es, en última instancia, reivindicar una sociedad más humana y cohesionada.
Queremos terminar con un homenaje a esos hombres que han entendido que su mayor éxito profesional palidece ante el abrazo de su hijo. Homenaje al padre que sabe ser firme en sus valores y tierno en sus gestos; al que es roca en la tormenta y guía en la duda.
Enviamos un mensaje de esperanza. A pesar de las modas ideológicas, la esencia de la paternidad es eterna. Hay una generación de padres que están redescubriendo su misión con orgullo, que no temen la ternura y que creen firmemente en la familia como el motor de un futuro mejor.
A ti, padre, que nos escuchas: tu entrega silenciosa y tu involucración diaria son el mejor legado que el mundo puede recibir. Gracias por ser cimiento y por ser esperanza.
En este 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, nos unimos en una celebración que nace de la gratitud y el reconocimiento profundo. Lejos de las visiones que pretenden convertir la legítima reivindicación de la mujer en una herramienta de confrontación ideológica o en un motor de división social, hoy alzamos la voz desde la perspectiva del humanismo cristiano, reivindicando un feminismo que construye, que suma y que reconoce la dignidad intrínseca de cada mujer como pilar fundamental de la sociedad.
Miramos al pasado para honrar a las grandes mujeres que, con una fortaleza serena y sin necesidad de sembrar el conflicto, levantaron nuestras sociedades. Desde las figuras históricas que transformaron la ciencia, la educación y la fe, hasta nuestras abuelas y madres, cuya entrega abnegada sostuvo a las familias en tiempos de dificultad. Ellas no buscaron la ruptura, sino la excelencia y el servicio, demostrando que la verdadera fuerza reside en la capacidad de transformar el mundo a través del amor, el trabajo y la inteligencia.
Reconocemos que la mujer ejerce un papel crucial en la estructura social, actuando como el corazón que cohesiona la familia y el motor que impulsa la economía.
En la Familia: Es necesario valorar la maternidad y el cuidado del hogar como misiones esenciales para el bien común. La sociedad debe proteger este papel, garantizando que ninguna mujer se vea obligada a elegir entre su realización profesional y su vocación familiar.
En el Trabajo: El talento femenino es indispensable. Su mirada humana y su capacidad de gestión son valores que enriquecen cualquier ámbito laboral, aportando una sensibilidad propia que humaniza las estructuras.
La verdadera igualdad no se construye en la soledad ni en la confrontación, sino en la comunión y el respeto mutuo. El hombre es un actor fundamental en este proceso; no desde la culpa o la sumisión a ideologías de división, sino desde la responsabilidad y el honor.
Corresponsabilidad Real: La igualdad avanza cuando el hombre asume que el cuidado de la familia y el hogar son tareas compartidas que dignifican a ambos sexos. Su papel como padre y esposo es insustituible para el equilibrio emocional de la comunidad.
Alianza y Reciprocidad: Reivindicamos una masculinidad que colabora y que admira la diferencia como una riqueza. Hombres y mujeres son iguales en dignidad, pero diferentes en su modo de estar en el mundo; es en esa complementariedad donde reside la fuerza de una sociedad sana.
A pesar de los avances que se han logrado en la sociedad a base de esfuerzo, trabajo y constancia, persisten desigualdades que debemos abordar desde una perspectiva constructiva y alejada de dogmatismos:
Justicia Salarial: Abogamos por que el mérito y la capacidad primen, asegurando que a igual responsabilidad corresponda igual remuneración.
Conciliación Verdadera: Instamos a promover una cultura que permita tanto a hombres como a mujeres ser protagonistas en el desarrollo de sus hijos y el cuidado de sus mayores.
Dignidad Integral: Rechazamos cualquier forma de violencia o cosificación, promoviendo siempre una cultura de respeto a la integridad de la persona.
La mujer y el hombre no son rivales, sino compañeros de camino. Solo desde la unidad y el reconocimiento mutuo podremos construir una nación donde cada persona, sin importar su sexo, pueda alcanzar su plenitud.
Hacemos un llamamiento a toda la sociedad para huir de la polarización impuesta. La verdadera justicia se construye junto al otro, en una colaboración fecunda que respete la libertad individual.
Hoy celebramos a la mujer en todas sus facetas, agradeciendo su entrega y reafirmando nuestro compromiso con una sociedad más justa, más humana y, sobre todo, más agradecida.
La llegada de la Navidad nos invita a detener el ritmo frenético de nuestra actualidad para fijar la mirada en aquello que sostiene verdaderamente a nuestra sociedad.
Desde la perspectiva del humanismo cristiano, estas fechas nos recuerdan que la política carece de sentido si no nace del espíritu de servicio, de la humildad y del respeto profundo a la dignidad de cada persona.
En la historia de Europa, pocos gestos son tan poderosos como la Tregua de Navidad de la Primera Guerra Mundial, en 1914. En medio del conflicto más crudo, la celebración del nacimiento de Cristo caló en el corazón de miles de soldados que, de forma espontánea, decidieron que su humanidad y su fe eran más fuertes que sus diferencias. Salieron de las trincheras, compartieron pan y oración, y demostraron que la paz es posible cuando se reconoce al otro como hermano.
Esa tregua debe ser nuestra referencia hoy. En Cantabria, el año que comienza debe ser el de la superación de las trincheras ideológicas. El futuro de nuestra tierra nos exige dejar a un lado el ruido para encontrarnos en el centro de lo que verdaderamente importa: el bien común y la concordia.
El horizonte de 2026 nos presenta retos importantes, pero los afrontaremos con esperanza si nos mantenemos fieles a nuestros principios fundamentales:
La familia y la vida como pilares innegociables de nuestra identidad. No hay política más noble que aquella que protege a la familia como santuario de la vida y el amor, defendiéndola en todas sus etapas y circunstancias.
La justicia social y la solidaridad: la prosperidad de Cantabria sólo será plena si nace de la caridad bien entendida y la justicia social, asegurando que el progreso llegue a cada hogar y que nadie sea olvidado en la dificultad.
La colaboración y bien común: la Navidad nos enseña que el destino del hombre es la comunión. La cooperación entre todos es la llave para una Cantabria más fuerte y cohesionada.
Desde Valores y Valores Cantabria os invitamos a que, en estos días, renovemos nuestro compromiso con la compasión y el cuidado del prójimo. Que el ejemplo de aquel pesebre de Belén nos inspire a trabajar por una Cantabria donde la justicia y la paz social sean el reflejo de una sociedad que sabe mirar al cielo sin olvidar la tierra que pisa.
Que la Luz del Mundo, cuyo nacimiento recordamos y celebramos en estos días, bendiga cada hogar de nuestra comunidad, desde nuestras costas hasta el más alto de nuestros valles, y nos conceda la sabiduría para construir un futuro de esperanza.
Feliz Navidad y que Dios os conceda un próspero y feliz año nuevo.
La negociación de los Presupuestos Generales de Cantabria para el próximo ejercicio se ha convertido en el principal termómetro político y social de nuestra comunidad, revelando las profundas tensiones a las que se ve sometido un gobierno en minoría. El actual estancamiento no se basa en una simple disputa contable; es una crisis de gestión estratégica que amenaza con paralizar la inversión y los servicios públicos esenciales, afectando directamente al día a día de los ciudadanos.
La presidenta María José Sáenz de Buruaga (PP) enfrenta en estos momentos la prueba de fuego de su liderazgo: la obligación de gobernar con un número insuficiente de escaños. Esta debilidad aritmética ha transformado el debate presupuestario en un pulso de poder donde la oposición (principalmente PRC y PSOE) utiliza la negociación no sólo para defender sus propuestas, sino como una herramienta de desgaste y posicionamiento político.
Esta presión se intensifica debido al calendario. La falta de un acuerdo a un mes de terminar el año apunta a que esta situación desembocará en una prórroga de cuentas, un escenario que, aunque legal, condena a la administración a la inmovilidad y la ineficiencia, especialmente en áreas donde los costes (energía, personal…) han aumentado por la inflación.
Este bloqueo al que hacemos referencia se ha concentrado en determinadas áreas críticas, evidenciando las carencias del sistema autonómico y las prioridades contrapuestas de los grupos que tienen representación en el Parlamento:
A. Sanidad: las noticias sobre las listas de espera inasumibles, la saturación en Atención Primaria y la escasez de especialistas (problema agudizado en hospitales comarcales), han convertido la Sanidad en la línea roja de la oposición.
El mantenimiento del presupuesto anterior, incluso si se aumenta levemente, es insuficiente para hacer frente al aumento del gasto farmacéutico, la necesidad de contratar personal sanitario (médicos y enfermeros) y la urgencia de renovar equipos obsoletos. La prórroga paralizaría cualquier plan ambicioso para atajar el problema estructural de las mamografías o la falta de médicos en zonas rurales.
B. Fomento y ordenación del territorio: el debate ha chocado con la visión de la inversión en obra pública y vivienda. La oposición exige compromisos concretos para proyectos de infraestructura y el desarrollo de políticas de vivienda social que aborden la crisis de precios.
Una prórroga presupuestaria detiene proyectos de capital relevancia. Esto significa que los fondos destinados a nuevas carreteras, planes de regeneración urbana o, específicamente, la promoción de Vivienda de Protección Oficial (VPO) se congelan. Se frena el empleo en el sector de la construcción y se desatiende la demanda de vivienda asequible, un factor clave de la estabilidad social.
C. Fiscalidad y financiación: el debate presupuestario es un reflejo de la ideología de cada partido. El gobierno busca priorizar la baja fiscalidad (reducción de impuestos) como motor de crecimiento, mientras que la oposición exige la garantía de ingresos suficientes para sostener y expandir el gasto social.
La dificultad reside en que las demandas de gasto de la oposición son incompatibles con las promesas de reducción de ingresos públicos del gobierno, creando una brecha financiera que sólo puede cerrarse con endeudamiento o con un drástico recorte en partidas no prioritarias. La falta de consenso fiscal es un obstáculo insalvable para la estabilidad presupuestaria.
La prórroga presupuestaria no puede considerarse como un simple aplazamiento; es una sentencia de inmovilidad para Cantabria, con dos consecuencias principales:
1) Parálisis de la gestión: no se pueden crear nuevas plazas de personal, ni establecer nuevos convenios o programas de inversión no previstos en las cuentas anteriores. La administración opera con un traje demasiado pequeño para las necesidades actuales de inflación y demanda social.
2) Desgaste político acelerado: para la presidenta Buruaga, el fracaso del presupuesto la expone a una vulnerabilidad constante. Cada paso de su gobierno tendrá que ser negociado ad hoc, convirtiendo la gestión diaria en una agotadora sucesión de pactos puntuales y otorgando un poder desmedido a los grupos que tienen la llave del bloqueo.
El actual estancamiento es la prueba de que la política de trincheras ya no sirve a los intereses de Cantabria. La comunidad exige un liderazgo que priorice la institución sobre el partido.
Desde Valores Cantabria hacemos un llamamiento al entendimiento y el trabajo conjunto basado en una estrategia que tiene como objetivo el bien común:
Establecimiento de un pacto de mínimos social: los grupos deberían aislar las partidas de Sanidad, Educación y Dependencia, garantizando un aumento de gasto que cubra al menos el IPC más la necesidad de nueva contratación. Estos son servicios no negociables.
Mesas técnicas de inversión estratégica: en lugar de exigir proyectos particulares, la oposición y el Gobierno deben acordar una Comisión Técnica para evaluar y priorizar proyectos de Fomento con impacto regional y plazos plurianuales, despolitizando así la inversión clave para el empleo.
Compromiso de legislatura: la única salida viable para un gobierno en minoría es un acuerdo de estabilidad de legislatura (Pacto de Mínimos) que dé certeza a los presupuestos de los próximos años. La alternancia es legítima, pero la estabilidad institucional es obligatoria.
Cantabria necesita líderes con la altura de miras suficiente para reconocer que el estancamiento presupuestario no es un arma política, sino un daño autoinfligido a la ciudadanía. El futuro de la comunidad, su capacidad para invertir, sanar y prosperar, depende de que los políticos abandonen las tácticas y asuman su responsabilidad histórica.
José Luis Tendero Ferrer
Presidente Valores Cantabria. Secretario Nacional de Política Territorial
DECLARACIÓN OFICIAL VALORES CANTABRIA EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
Hoy, 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En esta fecha, la sociedad y la clase política no puede, ni debe, limitarse a la condena ritual y de pose.
Como sociedad, debemos sumergirnos en una realidad que cada día resulta más inquietante: la violencia se está alimentando y reconfigurando a través de la cultura digital y los patrones de conducta que son observables en una gran parte de nuestros jóvenes y adolescentes. Debemos referirnos a un fracaso social y educativo que, año tras año, se cobra vidas y aterroriza hogares.
Las estadísticas nos recuerdan la gravedad del problema en España, con decenas de mujeres asesinadas anualmente y miles de denuncias que ponen de manifiesto una amenaza que resulta cada vez más persistente. En nuestra comunidad autónoma, Cantabria, el sistema de protección opera constantemente para amparar a mujeres con órdenes de alejamiento, en muchas ocasiones ineficaces, lo que no puede sino confirmar que el terror es una realidad que no distingue entre grandes ciudades y pueblos pequeños.
Desde Valores Cantabria nos vemos en la obligación de insistir y reiterar: la violencia es violencia, venga de donde venga. No hay justificación posible para el dominio o la agresión. Pero para combatirla eficazmente, debemos poner nombre y apellidos a la raíz de la desigualdad que la genera, y que hoy encuentra un caldo de cultivo perfecto en tres esecenarios fundamentales: la inmediatez digital, las redes y hábitos de consumo sociales y la pérdida de valores en el hogar.
Nuestros adolescentes están creciendo inmersos en una cultura que socava activamente el respeto y la dignidad. La adicción a las nuevas tecnologías no es sólo un problema de cuánto tiempo se pasa delante de una pantalla; es un problema de contaminación de valores.
El acceso libre, inmediato y sin filtros de control eficaces y eficientes a contenidos pornográficos está normalizando modelos de relación basados en el dominio y la agresión, donde el consentimiento y la aceptación mutua ha pasado a ser una formalidad ausente. Esto enseña a los jóvenes que las relaciones íntimas y sexuales se basan en el poder, en el dominio, y no en el respeto y la aceptación mutua, por no hablar de la tendencia a la normalización de prácticas sexuales de riesgo o conductas sexuales inapropiadas.
Por otro lado, el auge de plataformas como OnlyFans y la proliferación de estilos de música y canciones cuyos contenidos y letras objetivizan y denigran a la mujer bajo la bandera de un falso empoderamiento femenino y el distorsionado eslogan publicitario de «Mi cuerpo, mi decisión», promueven la idea de que el cuerpo femenino es una mercancía o un arma de poder y control. Se refuerza un modelo cultural que conduce a la sexualización extrema y a la esclavitud digitalizada, donde el valor de la mujer reside en su disponibilidad, su accesibilidad y su aspecto físico.
Es en este punto donde la reflexión se vuelve incómoda, pero necesaria. El fracaso de la sociedad en contener estas formas de violencia aceptadas comienza en el hogar. La raíz de la violencia no es la pornografía per se, o una canción con una letra que, en muchos casos, resulta obscena y casi pervertida, sino la ausencia de valores fundamentales que permitan al joven discriminar lo que ve, lo que oye, lo que es sano para su desarrollo psicológico o emocional y lo que no.
Si en el núcleo familiar se transmiten roles de convivencia extremedamente rígidos; si no existe una educación emocional para gestionar la frustración sin recurrir a la ira; si se enseña al niño a controlar y no a respetar; si se aceptan pequeños gestos cotidianos que alimentan esa sensación de poder o control, estamos creando un vacío de valores que la cultura digital se encarga, por sí sola, de llenar con contenido tóxico y nocivo.
La casa, como en casi todas las circunstancias, es el cimiento, la columna vertebral de todo lo bueno, y todo lo malo. Si los padres no educan en la empatía, la corresponsabilidad y el consentimiento auténtico, el móvil y las nuevas tecnologías se convertirán en los peores maestros, proporcionando modelos de dominación que el niño o adolescente asume como normales. La crisis de la violencia en la sociedad es, ante todo, una crisis de la transmisión de valores familiares.
Por ello, el llamamiento que hacemos desde Valores Cantabria este 25N es un llamamiento a la corresponsabilidad social.
A los padres y madres, les decimos: nuestro ejemplo es la primera ley. Dejen el móvil, miren a sus hijos y enséñenles a amar y a relacionarse con respeto antes de que la pantalla les enseñe lo contrario.
A los políticos, les exigimos políticas que no solo castiguen la violencia, sino que inviertan masivamente en la educación en valores y en la salud mental para desmantelar esta cultura de dominio.
La violencia contra la mujer es un indicador de la salud moral de nuestra sociedad. Y nuestra sociedad está moral y éticamente enferma. Hoy, esa salud exige un cambio radical que debe empezar en el salón de nuetra casa.
Es hora de dejar de ser cómplices pasivos y de construir hogares donde la dignidad de la persona sea el valor innegociable.
José Luis Tendero Ferrer Presidente Valores Cantabria. Secretario Nacional de Política Territorial
El foco principal de la Ley 4/2022 de Regulación del Juego de Cantabria es la protección de la juventud, dada la dramática escalada en la participación de adolescentes en actividades de azar, impulsada especialmente por el juego online y las casas de apuestas.
Este análisis se centra en la vulnerabilidad juvenil, la penetración del juego en internet y las dificultades para controlar este fenómeno.
Si bien la ley de Cantabria se enfoca en regular los locales físicos, la realidad es que el mayor riesgo para la juventud reside en el juego online, accesible desde cualquier dispositivo móvil o tablet, lo que borra las barreras de los 500 metros impuestas a los salones.
Algunos datos clave extrapolables a Cantabria sobre juego online son demoledores. Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES), el 15,4% de los estudiantes de 14 a 18 años ha jugado dinero online en los últimos 12 meses. Este porcentaje se dispara entre los varones de 17 y 18 años, la población de mayor riesgo.
Los juegos online más populares entre adolescentes son las apuestas deportivas y los juegos de cartas o de casino, a pesar de estar prohibidos para menores. La edad media de inicio en el juego con dinero es de 14,5 años. Para el juego online, es ligeramente posterior, pero igualmente alarmante, con muchos jóvenes accediendo antes de la mayoría de edad. El problema radica en que el juego online permite una inmediatez, una frecuencia y un anonimato que los locales físicos no ofrecen, facilitando el desarrollo rápido de conductas adictivas.
La Ley de Cantabria, como el resto de las leyes autonómicas, tiene una capacidad limitada para controlar el juego online, cuya regulación principal recae en la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) a nivel estatal. Aun así, las dificultades clave para proteger a los menores de edad son:
Los sistemas de verificación de identidad de las plataformas online, cuando existen, (mediante DNI/NIE) son a menudo fácilmente evadibles por menores que usan documentos de adultos (padres, hermanos) con consentimiento o mediante ingeniería social.
El juego online está disponible 24 horas al día, 7 días a la semana, sin la restricción de horarios de los locales físicos. Favorece el aislamiento social y la rápida escalada de la adicción.
La publicidad, aunque regulada, sigue siendo ubicua en redes sociales y plataformas de streaming (Twitch, YouTube), dirigida a un público joven a través de influencers y contenidos atractivos. Normaliza la práctica del juego como una forma de ocio o fuente de ingresos.
Las denominadas «Cajas de Botín» (Loot Boxes). Existe un área gris en videojuegos donde los mecanismos de azar (cajas de botín) imitan la mecánica de las apuestas. La ley de Cantabria no puede legislar sobre esto. Constituye una puerta de entrada a las apuestas reales, acostumbrando al menor al ciclo de inversión-recompensa.
La ludopatía está considerada como una enfermedad (Trastorno del Juego) y sus cifras en Cantabria, influenciadas por el entorno digital, son críticas. Entre la población escolar de 15 a 19 años, el 8,5% de los estudiantes presenta ya síntomas de adicción al juego, una cifra que refleja tanto el juego presencial como el online. El 0,9% de estos jóvenes padece ya un trastorno clínico. Un 7,5% adicional muestra patrones de juego arriesgado que pueden derivar en adicción.
A principios de 2023, la comunidad contaba con más de 538 personas inscritas en el Registro de Prohibidos (que incluye tanto el juego presencial como el online). La mayoría son varones, y la edad media de inicio en el juego problemático ha disminuido con la aparición de las apuestas deportivas online.
La Ley del Juego de Cantabria es un paso necesario para proteger los entornos cercanos a los menores (500 metros), pero es insuficiente para frenar la marea del juego online, el verdadero desafío de salud pública para la juventud.
El impacto sobre la juventud supone un doble riesgo: por un lado, la normalización del juego mediante publicidad digital y por otro la facilidad de acceso a plataformas no reguladas o con verificación laxa. Estos dos factores obligan a las instituciones a ir más allá de la regulación de locales físicos, centrándose en la prevención educativa y la detección precoz del problema en los centros escolares.
La preocupación social y los datos alarmantes sobre ludopatía juvenil en Cantabria han impulsado a la Consejería de Sanidad y la Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades a actuar directamente en el ámbito escolar, reconociendo que la ley física es insuficiente contra el riesgo digital.
El Gobierno de Cantabria, en colaboración con ONG especializadas como Proyecto Hombre Cantabria y AMAT (Afrontando Adicciones), ha desarrollado e implementado programas específicos de prevención de adicciones en el ámbito escolar, priorizando la ludopatía y el uso inadecuado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
El Plan de Prevención de Adicciones en el Ámbito Escolar contempla diversos programas que abordan las adicciones, incluyendo el juego de azar y el uso problemático de la tecnología, dirigidos a diferentes niveles educativos. Entre otros, pdoemos destacar los siguientes:
Programa LUDENS: Prevención Selectiva del Juego de Azar, que tiene por objetivo informar, sensibilizar y recomendar pautas de acción para prevenir la adicción al juego de azar.
Programas de Prevención de Adicciones Tecnológicas (TICs), reconociendo el vínculo entre el uso problemático de pantallas (móviles, tabletas) y el riesgo de ludopatía online y a videojuegos.
Catálogo General de Prevención de Adicciones, publicado anualmente por el gobierno y que los centros (colegios, institutos y centros de Formación Profesional) pueden solicitar.
La Ley del Juego de 2022 y estos programas escolares demuestran la voluntad política de Cantabria para abordar la adicción como un problema de salud pública y educación. Sin embargo, existen importantes desafíos que deben ser enfrentados:
Coordinación Familia-Escuela: Los programas también buscan llegar a las familias de jóvenes y adolescentes, ya que la prevención más efectiva requiere una acción conjunta de todos los entornos.
Limitación Regional: Aunque la educación es una competencia autonómica, la regulación del juego online sigue siendo estatal, lo que limita la capacidad del Gobierno de Cantabria para aplicar medidas de control directo sobre las plataformas digitales.
Financiación: Existe un debate (reflejado en algunas críticas políticas) sobre si la dependencia de la recaudación fiscal del juego y la posible colaboración con el sector puedan entrar en conflicto con la máxima eficacia de los programas de prevención.
En conclusión, Cantabria está atacando la ludopatía juvenil en dos frentes: el regulatorio (Ley 4/2022 para el juego físico) y el preventivo-educativo (Programas como LUDENS para contrarrestar la exposición y vulnerabilidad, especialmente ante el juego digital).
Desgraciadamente, los datos estadísticos y la realidad social indican que este ataque no está siendo ni efectivo, ni eficiente. Los índices de ludopatía entre los menores de edad son realmente preocupantes, la desconexión entre las familias y los menores, y entre éstos y la comunidad educativa es más que palpable, y las consecuencias de esta situación están siendo, y van a ser en un futuro no muy lejano, graves e imprevisibles. Es necesario, y casi obliglatorio, hacer una reflexión profunda a nivel social, familiar y político, que vaya mucho más allá de las palabras vacías y sin sentido pero bien adornadas Estamos asistiendo a un alarmante abandono de principios y una preocupante pérdida de valores que se filtra desde el hemiciclo hasta el ayuntamiento más pequeño. Cuando el oportunismo y el interés partidista priman sobre el servicio público, la distancia entre el político y el ciudadano se vuelve inmensa.
Este llamamiento hoy es, y debe ser, doble.
A la clase política: dejen de debatir solo sobre la legalidad del metro y centren sus esfuerzos en la salud del menor. Cumplan los compromisos de realizar planes de prevención reales y de evaluar las políticas con rigor. La salud mental de un joven no puede ser menos importante que la tasa de una máquina recreativa.
Y a ustedes, padres y madres: somos la última línea de defensa. No podemos esperar a que la política resuelva este problema. Vigilen el uso de pantallas, pregunten sin miedo sobre las apuestas online, y si notan el menor indicio de un cambio de comportamiento o la necesidad constante de dinero, actúen de inmediato.
No permitamos que el juego se convierta en la ruleta rusa de nuestra juventud. Exijamos protección y actuemos en casa.
José Luis Tendero Ferrer Presidente Valores Cantabria. Secretario Nacional de Política Territorial